A la crisis cubana se le suma una nueva droga que está matando a los cubanos y que casi nadie conoce
El consumo de “el químico”, una droga sintética de bajo costo, se expande en barrios de La Habana y agrava el impacto social de la crisis en Cuba.
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La expansión de una sustancia conocida como “el químico” agrava el panorama social en Cuba, donde la escasez y el deterioro económico ya golpean con fuerza a la población. En barrios vulnerables de La Habana, líderes comunitarios y residentes advierten que esta droga sintética circula con facilidad y afecta tanto a jóvenes como a adultos.
En sectores como Jesús María, en el centro histórico de la capital, vecinos describen un aumento visible del consumo. Señalan que el bajo precio y el efecto inmediato convierten al químico en una de las sustancias más accesibles del mercado ilegal.
Qué es “el químico”, la droga que preocupa en Cuba
El químico, según testimonios recogidos por Testigo Directo, se elabora a partir de mezclas de medicamentos y compuestos sintéticos que se impregnan en papel. Luego se fracciona en pequeñas dosis que los consumidores fuman.
Habitantes del barrio explicaron a el programa de crónicas y reportajes Testigo Directo que su costo resulta inferior al de otras sustancias. Esa facilidad de acceso ha permitido que el consumo se extienda entre adolescentes, lo que genera alarma en comunidades religiosas y sociales que trabajan en prevención.
Algunos exconsumidores describen efectos severos en el comportamiento y el sistema nervioso. Afirman que la sustancia provoca alteraciones rápidas y deterioro físico progresivo.
Barrios vulnerables bajo presión
Su presencia se siente con mayor intensidad en zonas con altos niveles de precariedad. En Jesús María, residentes aseguran que la venta ocurre a plena vista y que distintos puntos del sector funcionan como lugares de expendio.
Líderes comunitarios advirtieron al periodista Alexander Oyola en su recorrido por la isla que el fenómeno no distingue edades. “Hay jóvenes muy pequeños involucrados”, comentan quienes trabajan con población en riesgo.
Aunque autoridades cubanas han informado sobre operativos contra sustancias sintéticas y decomisos recientes, vecinos sostienen que el tráfico continúa y que nuevas dosis siguen llegando a la capital.

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