CIDH advierte que la desigualdad y la violencia estructural siguen marcando los derechos humanos en Colombia
La CIDH alerta que la desigualdad y la violencia en Colombia siguen siendo la base de graves violaciones a los derechos humanos y pide reformas estructurales urgentes.
:format(webp):quality(40)/https://impactovecdn.eleco.com.ar/media/2026/01/cidh_informe_colombia.jpeg)
La desigualdad y la violencia en Colombia continúan siendo factores determinantes en las violaciones a los derechos humanos, según el más reciente informe país de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El organismo concluyó que estas brechas estructurales explican buena parte del conflicto armado, la exclusión social y la persistente impunidad que afecta a comunidades históricamente marginadas.
La CIDH sostuvo que la concentración de la riqueza, sumada a la discriminación estructural, ha limitado el acceso efectivo a derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. Esta realidad impacta de forma desproporcionada a pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, campesinas, mujeres, víctimas de desplazamiento forzado y líderes sociales.
Violencia estructural y ausencia estatal en los territorios
El informe advierte que la violencia y la desigualdad en Colombia se refuerzan en zonas donde el Estado mantiene una presencia limitada. En estos territorios, grupos armados y economías ilícitas han impuesto órdenes sociales propios, sostenidos mediante el control violento de la población.
La CIDH señaló que esta ausencia institucional ha facilitado ataques sistemáticos contra defensores de derechos humanos, líderes comunitarios y periodistas, lo que debilita el Estado de derecho y la democracia local.
Impunidad y barreras de acceso a la justicia
Otro hallazgo central es la persistente impunidad. La Comisión identificó obstáculos estructurales para acceder a la justicia, especialmente en áreas rurales, donde la falta de fiscalías, jueces y enfoque diferencial profundiza la exclusión.
Según la CIDH, la impunidad se ha convertido en un factor que perpetúa la violencia institucional y social, al permitir la repetición de graves abusos sin sanción efectiva.
La Comisión reconoció que el Acuerdo de Paz abrió una oportunidad histórica para enfrentar la desigualdad y la violencia en Colombia. Sin embargo, alertó sobre retrasos en su implementación, lo que ha permitido la reconfiguración de estructuras armadas y el aumento de riesgos para líderes sociales.
Finalmente, la CIDH llamó al Estado colombiano a impulsar un diálogo nacional amplio y a cumplir de forma integral las reformas pactadas, como condición esencial para una paz sostenible y con enfoque en derechos humanos.

Para comentar, debes estar registradoPor favor, inicia sesión