CRISIS AÉREA AISLA a Venezuela en plena temporada NAVIDEÑA ¿Qué ha ocurrido?
AVAVIT afirma que los agentes de viajes están preparados para estas contingencias
Las dificultades para viajar desde y hacia Venezuela estas Navidades aumentan la incertidumbre y el aislamiento del país.
Con la suspensión de vuelos por parte de varias aerolíneas internacionales y la posterior revocatoria de sus concesiones por la administración de Nicolás Maduro, el país enfrenta su mayor crisis de conectividad en años.
No es la primera vez que Venezuela enfrenta dificultades con el transporte aéreo en el país.
Desde el 2014, varias aerolíneas han abandonado sus rutas a Venezuela. En ese entonces, la administración de Maduro impuso controles cambiarios al dólar que hicieron imposible a las aerolíneas repatriar sus ganancias.
Durante ese período se despidieron grandes compañías como Alitalia, Air Canada y Lufthansa, para el 2016 el Estado venezolano había acumulado una deuda de más de 3 mil millones de dólares.
Las sanciones de EE. UU. contra Venezuela, la inestabilidad política y crisis económica contribuyeron a que importantes aerolíneas estadounidenses abandonaran sus rutas justo antes de la pandemia en 2019. Aunque entre 2021-2023 hubo una recuperación de la conectividad aérea para Venezuela, no ha llegado a los niveles que tenía hace 10 años.
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Lecciones aprendidas
Los últimos años han dejado enseñanzas importantes para quienes laboran en la industria de transporte en Venezuela.
"El agente de viajes venezolano está preparado para contingencias como estas”, asegura a DW Vicky Herrera, presidenta de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (AVAVIT).
Sobre esta nueva crisis que afecta a viajeros venezolanos, Herrera dice que agencias de viajes venezolanas están “atendiendo reembolsos, reprogramaciones y cualquier alternativa viable para que los viajeros puedan cumplir su itinerario”.
Para AVAVIT es importante enfocarse en lo positivo y que "la autoridad aeronáutica venezolana no ha cerrado el espacio aéreo; siguen operativas 10 aerolíneas nacionales y cuatro internacionales con destinos importantes”, informa Herrera.
Desconexión y aislamiento o soberanía
Mientras las autoridades venezolanas insisten en que revocar las concesiones de operatividad a las aerolíneas responde a una agresión externa de EE. UU., la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) exhorta a encontrar soluciones para restablecer la conectividad de Venezuela con el resto del mundo.
En un comunicado, IATA explica que las aerolíneas suspendieron sus operaciones porque "han priorizado la protección de los pasajeros y de sus tripulaciones, evitando operar en zonas con riesgo elevado.” Esto responde al despliegue militar que EE.UU. mantiene en el Caribe bajo la operación antidrogas "Lanza del Sur", pero con un claro objetivo de cambio de régimen en Venezuela.
La respuesta del gobierno luso ante la revocación de la concesión de su aerolínea TAP fue mucho más contundente, calificando la medida del INAC como "desproporcionada”. El ministro de Infraestructuras y Vivienda de Portugal, Miguel Pinto Luz, escribió en X que "no cede a amenazas, ultimátums, ni presiones de ningún tipo".
Sin embargo, el marco legal de Venezuela apoya la decisión tomada por el INAC como un acto de soberanía. Según explicó a DW el abogado especializado en aviación, Rodolfo Ruiz, "las operaciones de las aerolíneas se basan primero en un acuerdo bilateral , y segundo, en la ley del país de operación.”
Vicky Herrera recalca que "esta es una situación generada por una advertencia de una autoridad extranjera, no por las autoridades venezolanas. La suspensión inicial se produjo tras el llamado de la estadounidense FAA sin que las aerolíneas consultaran con el INAC y, al no restablecer sus vuelos en el período de 48 horas que advirtieron las autoridades venezolanas, fueron revocadas sus concesiones.
Esto no significa que la situación deje de preocupar. En términos políticos y económicos, la afectación podría aumentar el aislamiento de Venezuela, justo cuando ya se venían recuperando rutas perdidas en años pasados y estableciendo nuevos convenios. Para Ruiz, "en Venezuela, de continuar o escalar esta situación, corremos el riesgo de quedar muy desconectados, sobre todo de Europa.”
"La conectividad es como la confianza: toma años construirla y un instante perderla”, advierte Ruiz, quien aspira a "que se imponga el entendimiento entre las autoridades aeronáuticas y las aerolíneas de todos los países involucrados”, para evitar el aislamiento.
Quienes ganan, quienes pierden estas Navidades
Entre explicaciones jurídicas, tensiones políticas y rutas que se desvanecen, miles de pasajeros y agencias de viaje enfrentan una incertidumbre que trastoca la temporada navideña y la frágil recuperación del turismo.
A corto plazo, la administración de Nicolás Maduro logra imponer su liderazgo y ejercer la legitimidad que busca para mostrar su dominio sobre las instituciones y control del país por encima de factores externos. El costo será a largo plazo si no se logran restablecer las rutas aéreas.
"La afectación es importante y los más perjudicados son los pasajeros,” lamenta Herrera. La población en general, dividida por la migración más grande del hemisferio, se prepara para cambiar sus planes navideños, ya que muchos viajan desde y hasta Venezuela para reunirse con familiares en las fechas decembrinas. Por lo que Herrera recuerda que "en Navidad se afecta un momento clave de reencuentro familiar, descanso y viajes esenciales.”
Viajar desde y hasta Venezuela ya era difícil antes de estas medidas y ahora se complica aún más. Esto tendrá efectos en el comercio, turismo y confianza política y económica de Venezuela. Pero, sobre todo, causa un gran malestar en la población que ahora tiene menos acceso al mundo exterior.
Con información de DW

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