Desigualdad en América Latina persiste pese a la reducción de la pobreza
La desigualdad en América Latina continúa siendo una de las más altas del mundo, según la CEPAL, pese a los avances recientes en la reducción de la pobreza y la mejora de varios indicadores sociales.
La desigualdad en América Latina continúa siendo uno de los principales desafíos estructurales de la región, según reveló el nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). A pesar de los avances en reducción de pobreza, la concentración del ingreso sigue en niveles elevados: el 10 % más rico capta el 34,2 % del ingreso total, mientras el 10 % más pobre apenas recibe el 1,7 %.
El reporte señala que la región sigue atrapada en una “trampa estructural” donde convergen factores sociales, económicos y educativos que limitan la movilidad social y frenan el progreso. Aunque algunos países han mostrado mejoras, la CEPAL advierte que la persistencia de la desigualdad en América Latina sigue siendo el principal obstáculo para un crecimiento inclusivo.
Factores que alimentan las brechas sociales en América Latina
Durante la presentación del informe, el secretario ejecutivo del organismo, José Manuel Salazar-Xirinachs, afirmó que superar las brechas sociales en América Latina requiere acciones decididas: mejorar la calidad educativa, crear empleos formales, fortalecer los sistemas de cuidado, combatir la discriminación y aumentar la inversión social.
El informe destaca que la región enfrenta un reto multidimensional que va más allá del ingreso. La desigualdad educativa, las brechas de género, la discriminación hacia personas con discapacidad y los obstáculos para pueblos indígenas y migrantes son elementos claves que sostienen la desigualdad latinoamericana y limitan el desarrollo.
Reducción histórica de la pobreza, pero con advertencias
La CEPAL también presentó cifras positivas: en 2024, el 25,5 % de la población vivía en pobreza por ingresos, el nivel más bajo desde que existen datos comparables. Esto equivale a 162 millones de personas, siete puntos menos que en 2020. La pobreza extrema cayó al 9,8 %, aunque aún supera los niveles previos a 2014.
El avance provino principalmente de México y, en menor medida, de Brasil. Sin embargo, el organismo prevé que en 2025 la reducción será marginal debido al débil crecimiento económico regional.
La pobreza multidimensional pasó del 34,4 % en 2014 al 20,9 % en 2024, pero sigue afectando con más fuerza a mujeres, jóvenes y población rural.
Desigualdad educativa y sus impactos
Uno de los pilares de la desigualdad en América Latina es la brecha educativa. El nuevo índice bidimensional presentado por la CEPAL muestra que el 28 % de los jóvenes de 20 a 24 años no terminó la secundaria, con diferencias enormes entre los hogares más pobres y los más ricos.
La región también enfrenta un crítico rezago académico: el 71,2 % de los estudiantes de 15 años no logró competencias básicas en matemáticas en 2022. La brecha es mayor en escuelas públicas.
Informalidad laboral y brechas de género
El mercado laboral reproduce la desigualdad en América Latina. La informalidad alcanza al 47 % de las personas ocupadas. Según la CEPAL, una mayor formalización podría reducir significativamente la pobreza laboral.
La desigualdad de género también pesa: las mujeres asumen la mayor parte del trabajo no remunerado y enfrentan barreras para acceder a educación, empleo y participación pública.
El informe concluye que la desigualdad en América Latina será el principal desafío para los próximos años si los países no aceleran reformas estructurales que permitan movilidad social y oportunidad económica para todos.

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