"¿Dónde está?": La desesperación de las familias tras la pista de los desaparecidos luego de los sismos
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Parte de la familia de Soraida Torrealba la busca entre los escombros de su edificio. Otros recorren hospitales y morgues tras los dos terremotos que sacudieron a Venezuela el 24 de junio y provocaron más de 1.700 muertes.
"Siento que estoy atada de manos porque no la encuentro, no sé nada de ella", se lamenta su hermana Rosanna Luna, de 44 años.
Como ella, miles de personas buscan a uno o más familiares en medio de la angustia. Fotos de niños, de ancianos, de parejas, junto con sus nombres y descripción, así como un número de teléfono para recibir datos, inundan las redes sociales.
La iniciativa "venezuelatebusca.com", una base de datos lanzada para ayudar a encontrar a amigos y parientes con quienes se perdió el contacto tras los terremotos, reporta más de 46.000 desaparecidos.
Naciones Unidas estimó que pueden ser hasta 50.000, aunque el gobierno elude mencionar una cifra.
El domingo Luna creyó reconocer a su hermana entre las fotos de cadáveres en la morgue de Caracas. Uno de los rostros era muy parecido, pero cuando observó más detalles, el esmalte de las uñas de los pies no coincidía.
Al día siguiente, volvió y halló en un nuevo lote de fotografías otro rostro que se asemejaba. Pero la persona estaba tan hinchada que no pudo sentirse segura de que se tratara de ella. Los funcionarios le prometieron examinar las huellas dactilares.
Otros familiares la han buscado entre las ruinas del apartamento en el que Soraida Torrealba vivía con su perrita Princesa en La Guaira, sobre la costa Caribe de Venezuela y zona cero de los terremotos. Pero el lunes, cuando regresaban al lugar, una nueva réplica los ahuyentó de esas labores.
"Es más duro no saber, porque tú te preguntas ¿qué hago? ¿a dónde la busco? La busco aquí y no está, fui al hospital y no está, fui para allá abajo y no está. ¿En dónde está?", clama Luna.
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- "Muy doloroso" -
Su drama es compartido a las afueras de las morgues de Caracas y La Guaira, así como en los hospitales, donde las fotos de desaparecidos se multiplican pegadas en las paredes o los postes de electricidad, en papeles escritos a mano.
Robert Campos, quien perdió el contacto con varias personas de su familia, dice que la información recabada en páginas web no siempre es acertada.
El estatus de su sobrino fue actualizado el viernes a "Fallecido", pero cuando llegó al hospital donde la información los guiaba, no había registro de él.
Campos continúa su recorrido por hospitales y morgues, y sigue por WhatsApp las noticias que le envían otros familiares que insisten en buscar entre los escombros.
"Es muy doloroso porque no sabes si los encuentras o qué encuentras", dice.
Pasados ya cinco días después del terremoto, este hombre de 54 años sólo desea saber qué pasó. "Si están vivos mucho mejor, pero yo lo que quiero es encontrarlos", afirma.
- "Que por lo menos aparezca" -
De la morgue de Caracas emana un fuerte olor a muerte que los miles de litros de cloro donados no logran aplacar.
Un empleado que pidió el anonimato dijo que la institución ha recibido "muchísimos" cuerpos desde el día de los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5, y está desbordada.
Muchos no han sido identificados. El avanzado estado de descomposición hace a algunos dudar de lo que ven.
"No saber nada...", dice Campos antes de hacer una pausa y suspirar. "Que te digan que falleció te da la tranquilidad de que no vas a seguir buscando. Sigues ayudando a los demás, pero ya saltas esa barrera que te tiene frenado", expresa.
Rosanna Luna se abraza a la fe a la espera de un milagro. "Le he pedido a Dios que aparezca sana y salva", dice. "Pero si no es así, que por lo menos aparezca", pide.
Con información de AFP

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