ESCASEZ de INSUMOS básicos: ENCUESTA de HOSPITALES revela una realidad descarnada en el sistema de salud del país
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La ONG Médicos por la Salud publicó el más reciente informe de la ENH que alerta sobre las carencias que siguen manteniendo los centros de asistencia
La Encuesta Nacional de Hospitales (ENH), iniciativa de la oenegé Médicos por la Salud, presentó un informe sobre el índice de desabastecimiento de los recintos del sector público.
El monitoreo realizado por la ENH evidenció que «el desabastecimiento de insumos de quirófano fue de 73,8% y en las emergencias de 37%», según cifras recabadas hasta septiembre de este año.
Cabe destacar que el porcentaje es menor al registrado en julio, cuando ese desabastecimiento en las emergencias era de 39,7 %. «Los insumos que más escasean son los inhaladores para el asma, analgésicos mayores y antihipertensivos», dice el documento.
«Este indicador ha tenido un comportamiento similar de manera histórica, es decir, la falta de estos insumos a nivel nacional no corresponde a ninguna coyuntura, sino que responde a una falla a nivel de autoridades y tomadores
de decisiones, en relación con el abastecimiento de esta área», agrega.
También resalta que para el cierre del año se va a mantener la misma tendencia a las fallas en ese sentido.
Asimismo, en los centros de salud estudiados, los insumos más escasos son: lencería, los analgésicos mayores y el material descartable.
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Camas operativas
Los hospitales monitoreados por la ENH son en su totalidad hospitales tipo III o IV, es decir, que son de alta complejidad y ofrecen la más amplia variedad de servicios.
Estos hospitales también suelen ser de referencia regional e incluso nacional.
Es por ello que resulta importante monitorear cuantas camas están operativas en las emergencias, teniendo en cuenta que cuando se habla de camas operativas se refiere no solo a la existencia de una camilla, sino que esta cuente con los equipos y el personal necesario para que en efecto se pueda atender un paciente en ella.
Entre enero y julio 2024, hubo un promedio de 35 camas operativas en emergencia por hospital, siendo poca la variación con respecto al año 2023.
Sin embargo, este dato es importante contextualizarlo en los tipos de hospitales que se monitorean.
El promedio de camas de hospitalización operativas para la primera mitad de 2024 fue de 220, lo que implica que las camas de emergencia operativas representan 16% de las camas totales de hospitalización.
Tomando en cuenta que por lo general a nivel internacional, la relación de camas de emergencia versus las de hospitalización en hospitales de este tipo es entre 10% a 15%, los hospitales actualmente en promedio están en valores similares de esa relación.
Personal disponible y tiempo de atención
Otro de los elementos que influye en la capacidad de atención de los centros de salud es el personal disponible, en este caso, en las emergencias de los hospitales monitoreados.
Los tiempos de atención, también conocido como “tiempo aguja” es un indicador de gerencia hospitalaria que mide el tiempo que transcurre entre que un paciente llega a la emergencia de un centro de salud y le es aplicado el primer medicamento.
Para efectos de la ENH, se mide el tiempo de atención únicamente de infarto y neumonía.
Este indicador ha tenido muy poca variación con respecto a finales del año 2023. Sin embargo, en este aspecto es importante tomar en cuenta, que las áreas críticas de los hospitales: emergencia, terapia intensiva y quirófanos, suelen tener prioridad para todo.
Es decir, en un contexto dónde no hay suficientes recursos, estos se destinan a estas áreas para poder atender al menos los casos más críticos.
Como ocurre con los insumos, también ocurre con el personal, es por eso que la variabilidad del personal es muy baja, porque probablemente, este número de personas se mantiene constante a costa de otras áreas o servicios a los cuales les quitan el personal para poder cubrir las áreas críticas.
Entre enero y julio 2024, el promedio de tiempo que un paciente con neumonía debe esperar para que le sea administrado el primer medicamento fue de 2 horas, mientras que el de infarto fue de 1 hora 14 minutos.
Según estándares internacionales, un tiempo adecuado para atención de infartos sería entre 30 a 45 minutos.
Para neumonía, la ONG estima que hasta 1 hora de espera pudiera ser apropiado.
Sin embargo, es evidente que en Venezuela estamos lejos de poder atender de manera eficiente alguna de estas dos condiciones y probablemente ninguna otra.
Este indicador tiene mucho que ver con los otros resultados presentados hasta ahora.
Todas las carencias en los hospitales y específicamente en las emergencias van a jugar un papel fundamental en la capacidad que tiene el centro de salud de atender de manera oportuna a un paciente que llega a la emergencia.

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