Habrían trasladado a la familia de Tareck El Aissami a Madrid
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La familia de Tareck El Aissami, quien llegó a convertirse en el número dos de Nicolás Maduro y, posteriormente, asumió el control político del estratégico sector petrolero venezolano, se ha instalado en Madrid, informó el portal The Objective.
Su esposa, Riada Rudy Aamer, y sus hijos han establecido su residencia en una zona exclusiva de la capital, informó el medio.
El traslado se produce mientras El Aissami permanece en Venezuela y es juzgado por el denominado caso PDVSA-Cripto, una causa relacionada con la desaparición de miles de millones de dólares procedentes de la venta de petróleo.
La familia de El Aissami ya contaba, además, con antecedentes en Madrid. Randa Aamer Maaz, cuñada del exvicepresidente venezolano, trabajó en la filial española de la estatal Corporación Venezolana de Guayana (CVG). Su presencia en la sociedad madrileña salió a la luz en 2020, cuando la nueva dirección de CVG Internacional Filial Europea la apartó de la compañía junto a otros responsables vinculados al Gobierno de Maduro.
La relevancia de la llegada de su familia a España está relacionada con el peso que El Aissami llegó a tener dentro del chavismo. No fue únicamente ministro.
Maduro lo nombró vicepresidente ejecutivo de Venezuela en enero de 2017, convirtiéndolo institucionalmente en el segundo cargo del Ejecutivo. Permaneció en ese puesto hasta junio de 2018, cuando Delcy Rodríguez le sustituyó como vicepresidenta.
El cambio no supuso entonces su salida del círculo de poder: Maduro lo puso al frente de la Vicepresidencia Económica y del recién creado Ministerio de Industrias y Producción Nacional.
El juicio por PDVSA-Cripto
Su acumulación de poder continuó. En abril de 2020 fue nombrado ministro de Petróleo, un puesto particularmente sensible en un país cuya principal fuente de divisas dependía de PDVSA. El Aissami quedó así situado en el centro de la política energética y de las operaciones con las que Caracas intentaba mantener las exportaciones de crudo pese a las sanciones internacionales.
Aquella etapa terminó abruptamente en marzo de 2023. El Aissami dimitió después de que las autoridades venezolanas abrieran una investigación sobre una enorme trama de corrupción relacionada con la comercialización de petróleo. El Aissami aseguró que abandonaba sus responsabilidades para facilitar las pesquisas y desapareció de la vida pública durante aproximadamente un año. El 9 de abril de 2024, la Fiscalía venezolana anunció su detención junto al exministro de Finanzas Simón Zerpa y el empresario Samark López.
El proceso contra El Aissami comenzó finalmente en Caracas el 20 de abril de 2026. En el banquillo se sentaron decenas de acusados vinculados a la denominada trama PDVSA-Cripto, entre antiguos altos cargos públicos, empresarios y responsables del sistema venezolano de criptoactivos. A El Aissami se le atribuyen, entre otros, los delitos de traición a la patria, apropiación o distracción del patrimonio público, legitimación de capitales y asociación para delinquir. El exvicepresidente ha rechazado las acusaciones y su defensa ha denunciado irregularidades en el procedimiento.
El saqueo de PDVSA
El núcleo de la investigación se encuentra en las operaciones realizadas para vender petróleo venezolano mediante intermediarios y cobrar parte de esas operaciones a través de criptoactivos durante los años de mayores restricciones sobre PDVSA. Las estimaciones manejadas públicamente oscilan entre varios miles de millones y más de 20.000 millones de dólares, dependiendo de la metodología y de los conceptos contabilizados. El País ha situado el rango de las estimaciones entre 3.000 y 21.000 millones.
El caso adquiere todavía mayor relevancia porque afecta a quien llegó a ocupar algunos de los puestos de mayor confianza dentro de la estructura creada por Maduro. El Aissami, de 51 años y ascendencia sirio-libanesa, ha sido uno de los hombres más poderosos del chavismo.
La esposa que ahora se ha instalado en Madrid tampoco es completamente ajena al sector petrolero. Riada Rudy Aamer apareció durante años vinculada profesionalmente a la industria pública venezolana. Una investigación de El Pitazo publicada en 2017, cuando su marido acababa de alcanzar la Vicepresidencia, señalaba que trabajaba en PDVSA desde 2007 y que estaba adscrita a Intevep, el brazo tecnológico y de investigación de la petrolera estatal.
Sancionado por EE.UU. y la UE
El historial internacional de El Aissami añade otro elemento relevante a la presencia de su familia en España. En febrero de 2017, cuando acababa de ser nombrado vicepresidente, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo incluyó en su lista de Specially Designated Narcotics Traffickers. OFAC afirmó entonces que había desempeñado un papel significativo en el tráfico internacional de drogas y bloqueó los activos sometidos a jurisdicción estadounidense vinculados a él y a su supuesto testaferro Samark López. El Aissami fue posteriormente acusado en Estados Unidos de delitos relacionados con la violación y evasión de esas sanciones.
También está sancionado por la Unión Europea. Bruselas incorporó a Tareck Zaidan El Aissami Maddah a su lista en junio de 2018 por su responsabilidad, como antiguo vicepresidente con competencias sobre el Sebin, en graves violaciones de derechos humanos y actuaciones contra el Estado de derecho. Su nombre continúa figurando en el régimen europeo de sanciones sobre Venezuela. La UE ha prorrogado esas medidas hasta el 10 de enero de 2027. Para las personas incluidas en el listado, suponen, entre otras consecuencias, la inmovilización de activos y la prohibición de facilitarles directa o indirectamente fondos o recursos económicos.
Mientras su mujer y sus hijos comienzan ahora una nueva etapa en España, El Aissami continúa ligado en Caracas al proceso que certificó su caída en desgracia: el antiguo vicepresidente de Maduro, responsable posteriormente de la política petrolera venezolana, ha pasado en apenas unos años de ocupar uno de los departamentos más poderosos del régimen a sentarse en el banquillo por el caso que investiga el multimillonario desfalco de PDVSA.
Con información de The Objective

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