CARTEL DE LOS SOLES ACORRALADO: cadena perpetua contra alias “El Gordo” abre ruta penal a la cúpula chavista
Carlos Orense Azocar traficaba drogas entre Venezuela y varios países
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El fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance C. Cole, anunciaron que el venezolano Carlos Orense Azocar fue condenado a cadena perpetua más 30 años de prisión por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y cargos relacionados con armas.
¿Qué significa esta sentencia para el Cartel de los Soles y sus implicaciones para la cúpula chavista?
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Según la página web del Departamento de Justicia, “Orense Azócar fue declarado culpable tras un juicio de dos semanas en diciembre de 2023 ante el juez federal de distrito Vernon S. Broderick, quien impuso la sentencia”.
“Carlos Orense Azócar es uno de los narcotraficantes más prolíficos jamás sentenciados en este tribunal, responsable de la distribución de cientos de toneladas de cocaína a Estados Unidos”, declaró el fiscal federal Jay Clayton.
“Orense Azócar y sus cómplices, entre ellos altos funcionarios gubernamentales y militares, causaron daños incalculables a esta comunidad. Junto con nuestros socios de la Unidad de Investigaciones Bilaterales de la División de Operaciones Especiales de la DEA, nos comprometemos a poner fin a la explotación del pueblo estadounidense por parte de los cárteles de la droga y los gobiernos que los habilitan”, agregó.
“Carlos Orense Azócar fue un capo criminal que construyó un imperio basado en el engaño, el fraude y el soborno”, declaró el administrador de la DEA, Terrance C. Cole.
“Sus estrechos vínculos con el gobierno venezolano le proporcionaron recursos para evadir la ley y transportar cargamentos masivos de cocaína por todo el hemisferio occidental. La sentencia de hoy envía un mensaje claro: la DEA perseguirá sin descanso y exigirá cuentas a los narcotraficantes internacionales, sin importar cuán lejos se escondan o cuán poderosos se crean”, expresó.
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Las pruebas
Según los documentos judiciales y las pruebas presentadas en el juicio: “Azócar ayudó a transportar, recibir y distribuir cargamentos de cocaína que iban desde cientos hasta miles de kilogramos, desde Venezuela hasta México, República Dominicana y otros lugares, utilizando rutas aéreas y marítimas”.
También “operaba fincas o ranchos en Venezuela, donde almacenaba su cocaína en tanques subterráneos, almacenaba cientos de armas letales y miles de rondas de municiones, y que tenían pistas de aterrizaje clandestinas desde las cuales despachaba aviones cargados con cocaína”.
También “cargaba cocaína en lanchas rápidas que viajaban a toda velocidad desde la costa venezolana hasta puntos de entrega intermedios en el Caribe, incluida República Dominicana y cerca de Puerto Rico”, señalan los documentos del juicio.
Para ayudar en su distribución de cocaína, Orense “trabajó con y pagó sobornos a funcionarios de alto rango en todo el gobierno venezolano, incluidos generales militares y oficiales del ejército; comisionados nacionales de policía; y altos funcionarios de las agencias de inteligencia venezolanas”.
Agrega que “las conexiones corruptas de ORENSE AZOCAR con el gobierno venezolano le aseguraron acceso a armamento de grado militar, protección contra redadas militares y policiales, paso seguro para los convoyes de cocaína a través de los puestos de control y códigos fraudulentos de transpondedores de aviones para permitir que las aeronaves cargadas de cocaína salieran libremente de Venezuela con destino a Centroamérica y México”.
Igualmente, “se asoció con fuerzas guerrilleras armadas que operaban en Colombia y Venezuela para obtener cocaína y asegurar el paso seguro de sus cargamentos. Distribuyó cientos de toneladas de cocaína y ganó decenas de millones de dólares con el narcotráfico”.
Para proteger y expandir su organización de tráfico de cocaína, el condenado “empleó armamento de alto poder. Contaba con equipos de seguridad armados que custodiaban su finca; se desplazaba en vehículos blindados con personal de seguridad armado; y utilizaba personal de seguridad armado, fuerzas militares y policías para proteger sus convoyes de cocaína”.
Con información de Departamento de Justicia de EE.UU.

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