• Noticias
  • Sucesos
  • Colombia
  • Estados Unidos
  • Reportajes
  • Internacionales
  • Entretenimiento
  • Curiosidades
Impactove

SECCIONES

  • Últimas noticias
  • Noticias
  • Sucesos
  • Colombia
  • Estados Unidos
  • Reportajes
  • Internacionales
  • Entretenimiento
  • Curiosidades
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
    • OpiniónAñadir como fuente en

      Más allá de las encuestas:¿Por qué vimos venir la derrota?

      6 de noviembre de 2026 | 11:36
      Cortesía
      Cortesía
      Ads

       

      Ads

      Por Jorge Pérez

      El veredicto del 3 de noviembre no admite paños calientes ni excusas de manual. Decir que el partido en el poder siempre pierde escaños a mitad de mandato es ignorar deliberadamente la magnitud de lo ocurrido: perder escaños es la 'norma histórica", pero perder feudos senatoriales en Texas, Kansas y Carolina del Sur representa un colapso estructural del partido de gobierno.

      Qqq La última vez que ocurrió algo comparable fue en 2006, cuando George W. Bush entregó el Congreso arrastrado por otra aventura bélica impopular. 

      QSin embargo, Donald Trump entra a esta nueva etapa con apenas un 38% de aprobación, una cota inferior a la de Bush en aquel momento, y con el agravante de una reacción pueril: tras insistir a sus bases durante meses en que votaran como si su nombre estuviera impreso en la boleta, su balance a última hora de la noche fue lavarse las manos afirmando que los republicanos cayeron porque él no figuraba en la papeleta. 

      Ads

       

      Esa evasiva resume en una sola frase la egolatría y la irresponsabilidad que terminaron dinamitando su capital político.

      Escribo estas líneas desde la formación en el conservadurismo clásico y una visión de derecha libertaria —firme en la defensa de los impuestos bajos, la desregulación auténtica, el rigor presupuestario, el Estado de derecho y la libertad individual—.

      Ads

       Siempre me he identificado con los principios fundamentales del Partido Republicano, pero marcando una distancia tajante con el fanatismo ciego del movimiento MAGA. Quienes vivimos de cerca la tragedia venezolana conocemos demasiado bien esa patología social: el culto mesiánico al líder, la intolerancia ante la discrepancia interna, el resentimiento como combustible electoral y la fe ciega en un salvador providencial guardan una simetría espeluznante con el fanatismo chavista. Desde esa vivencia directa en suelo estadounidense, con la perspectiva de quien ha visto a un país destruirse por la idolatría política, resulta evidente que la jornada del 3 de noviembre fue, antes que nada, un plebiscito revocatorio contra Donald Trump y su método.

      ¿Quién y qué perdió realmente el 3 de noviembre?

      La derrota electoral trasciende la aritmética de escaños; lo que fue derrotado en las urnas fue un modelo de dominación política:


      •    Perdió la egolatría y el narcisismo desbordado: Esa convicción patológica de colocarse en el centro absoluto del universo, por encima de las instituciones, de la Constitución e incluso rayando en una arrogancia que pretende situarse por encima de Dios.
      •    Perdió la política del odio y la división: La estrategia de gobernar fracturando a la sociedad civil, atizando el racismo, utilizando el miedo y señalando a compatriotas o minorías como enemigos internos.
      •    Perdió la narrativa falaz del pánico rojo: La insistencia en vender que cualquier demócrata es un marxista radical se derrumbó por su propio peso. Si bien la izquierda más doctrinaria aspiraba a meter entre 15 y 17 legisladores afines a DSA en la Cámara de Representantes, apenas lograron colar a siete. La gran masa demócrata que ganó terreno lo hizo desde la moderación y el centro productivo.
      •    Perdió el extremismo en ambos costados: El voto masivo, impulsado decisivamente por una Generación Z movilizada y por votantes independientes, dejó una advertencia nítida: Estados Unidos no quiere la radicalización de la derecha MAGA, pero tampoco la agenda del colectivismo radical. El país reclama sobriedad, cordura y foco en los problemas reales.

      Las cinco raíces del colapso estatista


      La debacle no nació de la nada; fue el resultado previsible de traicionar los postulados elementales de la libertad económica e institucional:
      El intervencionismo económico disfrazado de patriotismo Un arancel no es un castigo al extranjero; es un impuesto directo sobre los hombros del consumidor local. Las estimaciones del Yale Budget Lab advertían que los aranceles de Trump restaban unos 1.077 dólares anuales a cada familia estadounidense, una sangría agravada por una insólita guerra comercial contra Canadá, el socio comercial más estable. A esto se sumó una fijación estatista por la economía dirigida: forzar la renuncia del director ejecutivo de Intel para que el Estado asumiera cerca del 10% de su capital accionario o proponer un tope del 10% a los intereses de las tarjetas de crédito. Fijar precios, intervenir directorios y castigar sectores productivos no tiene nada que ver con Ronald Reagan ni Milton Friedman; es dirigismo económico puro.
      La aventura militar contra Irán y el shock energético Nadie con sentido común defiende a la teocracia de los ayatolás, uno de los regímenes más repudiables del globo. Pero abrir una guerra convencional en febrero desató un shock inflacionario fulminante: la gasolina escaló cerca del 50% y el diésel subió dos tercios. El 62% de los votantes rechazó una operación que encareció de golpe cada eslabón del transporte, la distribución y la manufactura nacional.
      Lealtad ciega sobre mérito y competencia El Partido Republicano canjeó la solvencia institucional por la sumisión incondicional. El caso de Texas es paradigmático: imponer a Ken Paxton —con el lastre de acusaciones por soborno y un juicio político promovido por su propia bancada conservadora— frente a la experiencia legislativa de John Cornyn terminó entregando la banca al demócrata James Talarico. En Carolina del Sur, postular por simple nepotismo a Darline Graham selló otra derrota histórica ante una pediatra. Castigar la discrepancia interna para ungir a incondicionales vacía a los partidos de cuadros viables para la elección general.
      El regreso impúdico del conflicto de intereses Durante años, la bancada conservadora denunció con justa razón el tráfico de influencias en torno a Hunter Biden. Esa solvencia moral quedó anulada cuando la declaración patrimonial de Trump reveló ingresos superiores a 1.400 millones de dólares mediante esquemas familiares vinculados a criptomonedas, coronados por la venta del 49% de una de esas firmas a entidades ligadas a la seguridad emiratí, revelada por el Wall Street Journal. Sin dejar de mencionar el oscurantismo y la opacidad de los acuerdos energéticos suscritos con el régimen factico de Venezuela dónde una buena parte del paquete accionario de la empresa Nabep dirigida por el súper corrupto de la revolución socialista chavista Alejandro Betancourt corresponde al Pentágono. Para el electorado independiente, la corrupción generalizada e inmoral a todas luces, desplazó a la inflación como principal preocupación en los sondeos de otoño.
      La persecución migratoria contra la fuerza trabajadora Proteger las fronteras y deportar a delincuentes es una obligación elemental de cualquier Estado soberano. Lo que el país presenció en casi todos los estados, con especial crudeza en Texas, fue una arremetida autoritaria: agentes encapuchados, vehículos sin identificación y deportaciones arbitrarias a terceros países en África que alcanzaron a trabajadores productivos —jardineros, cocineros, conductores, profesionales calificados y jóvenes traídos de niños que tributan, construyen patrimonio y educan a sus familias—. La comunidad hispana reconoció en esas tácticas los métodos de regímenes opresivos y respondió en las urnas liquidando bastiones que se creían inexpugnables.
      Un país centrado frente al dilema de 2028
      ¿Significa esta victoria que el corazón productivo de Estados Unidos abrazó el socialismo?

       

       En lo absoluto, para nada. Ningún votante en Lawrence Kansas dónde crecieron 3 de mis hermanos desde los años 70, amaneció con el deseo de colectivizar la propiedad privada. El triunfo opositor en zonas conservadoras recayó en perfiles civiles moderados: médicos, docentes, pastores de iglesias y dirigentes comunitarios tradicionales.

      El Partido Demócrata encara ahora su propia bifurcación:
      La vía de la cordura institucional: Representada por figuras como Josh Shapiro en Pensilvania por ejemplo, quien consolida su liderazgo recortando el impuesto corporativo, agilizando permisos a la inversión privada y frenando el antisemitismo en los campus. Con este bloque proempresa es posible debatir presupuestos y sostener la estabilidad económica.


      El lastre del colectivismo (DSA): El experimento de Zohran Mamdani en Nueva York, con la congelación de alquileres que ya acumula decenas de miles de departamentos vacíos por falta de rentabilidad para mantenimiento, demuestra que el control de precios contrae la oferta y degrada el mercado. Extender ese dogma a escala federal sería letal.
      Ahora bien, sin duda la carrera hacia 2028 se abrió el 3 de noviembre. Si la respuesta de la Casa Blanca frente al nuevo Congreso consiste en amenazar con vetar cada ley y gobernar por decreto mediante órdenes ejecutivas, Trump terminará de consumir su mandato en un aislamiento estéril. El verdadero renacimiento del conservadurismo estadounidense exige romper el cordón umbilical del populismo personalista. Ni el vicepresidente Vance ni Marco Rubio ofrecen una ruptura creíble con ese esquema; el nuevo liderazgo republicano deberá surgir de los gobernadores y legisladores que ganaron con solvencia y alto apoyo popular, que demostraron capacidad de gestión, distancia crítica del caudillismo y apego irrestricto a los fundamentos que hicieron próspera a esta república: libre mercado, cuentas claras, instituciones respetadas y la certeza de que ningún hombre está por encima de la ley.

      Temas
      • Jorge Pérez
      AUTOR
      Foto de Impacto VenezuelaImpacto Venezuela
      Comentarios

      Para comentar, debes estar registradoPor favor, inicia sesión

      INGRESA
      Ads
    Impactove
    Añadir como fuente en
    • NOSOTROS
    Secciones
    • Noticias
    • Sucesos
    • Colombia
    • Estados Unidos
    • Reportajes
    • Internacionales
    • Entretenimiento
    • Curiosidades
    • Contacto
    Impactove © Todos los derechos reservados.· www.impactove.com Términos y condicionesyprivacidad·Ayuda
    Powered by
    artic logo