REALIDAD QUE LE ESTALLA en la cara a Maduro: descarnado informe sobre el sistema escolar
:format(webp):quality(40)/https://impactovecdn.eleco.com.ar/media/2022/09/crisiseducativa-1.jpg)
Este 3 de octubre se abren las aulas por completo, luego de más de dos años carradas parcialmente por la pandemia y el panorama que recibirá a los alumnos no es alentador
«Infraestructura en ruinas, deserción escolar y docente, fallas en el programa de alimentación (PAE), deficiencia en el contenido programático, aunado a la peor conectividad de América Latina, además de la indiferencia del Estado ante estas problemáticas, demuestra la constante vulneración del derecho a la educación» en Venezuela.
Esta es la conclusión de un informe publicado en agosto por el Observatorio de Educación de la ONG Fundaredes, que echa por tierra las declaraciones de Nicolás Maduro y sus funcionarios, acerca de que, a partir del 3 de octubre, el regreso a clases será «una maravilla».
«Si en el pasado el país logró exhibir un ritmo constante de crecimiento y avances en su sistema educativo, con cifras esperanzadoras para garantizar la igualdad social de oportunidades y crecimiento sostenido de su índice educativo, el descenso es la constante actual», agrega el escrito.
Ha dejado de ser un derecho
Fundaredes alerta que «la educación ha dejado de ser para el Estado venezolano un derecho por el cual velar y correlativamente un deber que cumplir».
Denuncia que, además de la pandemia de COVID-19 y sus efectos en el sector, «los últimos periodos escolares se han caracterizado por la disminución de la matrícula de niños y jóvenes en las aulas de clases».
A ello se une «la falta de salarios dignos y reivindicaciones en perjuicio de los educadores, además de la desprofesionalización de la carrera docente, la destrucción de los planteles
educativos y todo lo que implica estudiar e impartir conocimientos sin las herramientas básicas y con hambre».
Lea también: ¿SIN MAESTROS NI ALUMNOS? Esto dice la ministra de Educación de Maduro sobre el regreso a clases
Sin cifras oficiales
Fundaredes hizo el informe sobre la base de un estudio de campo y aportes de otras ONG como Cecodap, puesto que no hay cifras oficiales al respecto.
«Lamentablemente y debido a la opacidad y a la falta de interés del Estado venezolano, se desconocen cifras oficiales que permitan hacer un diagnóstico preciso sobre la deserción estudiantil y docente en el país, solo se cuentan con las ofrecidas por las organizaciones que desarrollan investigaciones sobre la materia».
Por ello, citan cifras publicadas por Cecodap. «El abogado Carlos Trapani, coordinador general de Cecodap, señaló que desde el año 2015 no existen cifras oficiales de la matrícula escolar. No obstante, detalló que el dato más reciente, proveniente del Plan Victoria Bicentenario en un documento publicado por el Ministerio para la Comunicación y la Información, registra que en el país 8.763.066 estudiantes cursaron el año escolar 2021-2022. La Unesco, por su parte, reporta que la cifra es de 8.989.863».
Mientras, otros expertos coinciden en hablar de exclusión y no de abandono escolar, “los estudiantes no regresan a las aulas por voluntad propia sino porque el sistema no garantiza condiciones de vida dignas a los niños, niñas y adolescentes. La escuela no es capaz de protegerlos y retenerlos”.
Los números no mienten
El último informe de Cecodap titulado “Estudiar entre ruinas”, reveló que alrededor de 59 % de los planteles educativos de las 9 entidades tomadas en cuenta en la investigación: Falcón, Zulia, Bolívar, Carabobo, Aragua, Anzoátegui, Distrito Capital, Lara y Miranda, presentaron serios daños en su infraestructura, de lo cual se puede inferir que los centros educativos en el resto del país se encuentran en circunstancias similares o peores.
“El 59% de los centros educativos notifican daños a su infraestructura, lo cual implica techos rotos, filtraciones, baños fuera de servicios, pinturas en mal estado, rejas y paredes caídas, pupitres ventanas y puertas rotas, botes de aguas negras, techos con agujeros, entre otros daños por el desgaste estructural y la falta de mantenimiento preventivo y correctivo», resalta el documento.
«Estas condiciones implican un incumplimiento del propio plan formulado por el Estado en lo que respecta a las reparaciones menores, medianas y complejas que se identifiquen luego de un diagnóstico”, agrega.
¿Sirven las Bricomiles?
Ante esta situación de precariedad en los diferentes planteles educativos y ante la incapacidad del Estado para la realización de trabajos de mantenimiento, a pesar de la creación de las Bricomiles (Brigadas comunitarias militares), «es prácticamente imposible que el proceso educativo 2022-2023 se desarrolle presencialmente de manera satisfactoria».
«Para que esto ocurra se deben garantizar instalaciones en óptimas condiciones, que cuenten con los servicios necesarios para su funcionamiento así como con los recursos humanos, pedagógicos y materiales en general que permitan garantizar una educación de calidad», denuncia el informe.
Docentes en ruinas
La situación de los docentes es otro grave problema. En este aspecto, Fundaredes advierte que «las condiciones de vida de los profesionales de la educación en Venezuela son una muestra de la deplorable realidad a la que se enfrenta la sociedad venezolana».
Los maestros y profesores «no solo ven mermada su calidad de vida debido a los bajos sueldos, sino que también se enfrentan a la precariedad del transporte, servicios básicos, alimentación, limitaciones en el acceso a las herramientas tecnológicas».
Por otro lado, alerta sobre «la incorporación a las aulas de personas de dudosa formación pedagógica para cubrir la demanda de docentes debido al éxodo por razones migratorias o cambio de actividad».
según la consulta educativa realizada por FundaRedes en el año 2021, arrojó como resultado que 55% de los docentes en el país desarrollan otro tipo de actividades para poder cubrir sus necesidades básicas, ya que los salarios como profesionales de la docencia no les permite tener acceso a mejores condiciones de vida».
“La situación de precariedad económica ha obligado a un número importante de docentes en ejercicio a desarrollar otras actividades económicas, en un afán por recuperar su estabilidad y superar la crisis económica que actualmente afecta a todos los venezolanos”, señala.
Adicionalmente, se determinó que «más de 90% de los docentes no reciben ningún apoyo económico, ni en bolívares ni en otra moneda ni tampoco cuentan con seguro HCM. La seguridad social se desvaneció junto a los demás beneficios, realidad que los hace vulnerables ante cualquier situación de salud que se les presente».
Entre los aportes de las ONG al informe, destaca uno que dice «más de la mitad de los docentes consultados, unos 329 educadores en 72 escuelas de cinco regiones del país, admitieron que tienen fuentes adicionales de ingresos para sobrevivir».
“De esos docentes que tienen otro trabajo, 77% admitió tener solo uno adicional, 18% que tiene dos trabajos adicionales, y 3% de los casos, aseguran tener de 3 a 4 trabajos”.

Para comentar, debes estar registradoPor favor, inicia sesión