"Sentía un dolor muy grande, que nadie entendía": así fueron los últimos momentos de Carmen Navas
La periodista Maryorin Méndez relató lo que vivió doña Carmen antes de fallecer.
:format(webp):quality(40)/https://impactovecdn.eleco.com.ar/media/2026/05/marmen_maryori.jpeg)
La periodista Maryorin Méndez, quien acompañó a la señora Carmen Navas durante su lucha para encontrar a su hijo y hasta sus últimos momentos, narró lo que ella sentía y cómo vivió sus días, desde que supo de la muerte de su amado Víctor Hugo.
En entrevista con Unión Radio, Méndez dijo que Navas no se sentía bien, que tenía un dolor muy grande.
“Lo último que me dijo es que sentía un dolor muy grande, que nadie lo entiende, y así se fue apagando”, expresó.
Relató que el sábado, doña Carmen recibió una atención médica amplia y en apariencia, todo estaba bien.
"Sugerimos que se quedara bajo observación y no quiso; nadie le decía qué hacer, tenía una fuerza increíble. El día domingo, la hija con la que vivía nos dijo que no podía respirar. Le dimos instrucciones para que llamara inmediatamente a los bomberos. Cuando llegamos, ya iban de camino al centro asistencial. Nos dejaron pasar cuando la estaban intentando reanimar, pero ya no fue posible", contó.
“Nos había sorprendido cómo en el electrocardiograma y en la atención médica todo había salido bien, pero siento que ella ya se había desconectado”, añadió.
¿Por qué tuvieron que enterrarlo?
Desde que supo de la muerte de su hijo, Navas no podía soportar el hecho de que enterraron a su hijo meses atrás y solo repetía la misma frase: “ ¿Por qué tuvieron que enterrarlo?”.
Asimismo, Méndez contó que a la abuela le dolía mucho la parte del comunicado del Ministerio de Servicio Penitenciario que decía que nadie lo había ido a visitar mientras estaba preso, porque ella pasó por el Rodeo I en varias oportunidades y nadie le daba información.
“Esa línea en especial del comunicado a ella le dolía profundamente, porque todos fuimos testigos de cuánto buscó a su hijo”, afirmó.
Por otra parte, la comunicadora relató cómo conoció a doña Carmen y por qué decidió acompañarla. “Ella me llamaba desde La Planta porque amanecía con la corazonada de que él estaba ahí; se me iba para allá y yo la alcanzaba.Me decía que le daba pena, sentía que nadie la entendía. Si ese día ella se levantaba con una corazonada, teníamos que ir”, expresó.
Se fue apagando
“Yo conocí a una Carmen fuerte, solidaria, que insistía en la búsqueda. Pero, por supuesto, la noticia fue nefasta y sus últimos días fueron muy dolorosos. Ella quería saber la verdad, una respuesta sobre las circunstancias de la muerte de Víctor Hugo; que le dieran respuestas”.
Recordó que en los últimos días, su deterioro y su llanto se hicieron evidentes en las misas, donde muchos familiares y amigos la acompañaron. “Yo la vi, ante mis ojos, apagarse y deteriorarse muy rápidamente”, lamentó Méndez.
Comentó que seguía esperando los resultados de la autopsia de Víctor Hugo y esta semana tenía programadas varias entrevistas de rigor, probablemente para recibir las respuestas que tanto buscó, “pero Carmen no alcanzó a recibir esas respuestas”.
“Lo hizo todo a su ritmo, bajo su autorización; los días que descansábamos era por indicación de ella. Era una persona de 81 años de edad. El último día que subió al Ávila fue hace poco, con un bastón. Ella solo pedía salud y fuerza; una madre que no se escudó ni en la edad ni en su condición. Pero, como siempre lo dije, tenía problemas propios de la edad: era asmática, subía 17 pisos porque el ascensor se dañaba, vivía de una pensión y dependía de un bono para cubrir los pasajes. Cuando la encontré, el país entero se comportó de una manera increíble”, afirmó.
Con información de Unión Radio

Para comentar, debes estar registradoPor favor, inicia sesión