Un estudio documenta que por primera los pumas cazan más pingüinos en la Patagonia
:format(webp):quality(40)/https://impactovecdn.eleco.com.ar/media/2025/12/puma.jpeg)
Los pumas cazan pingüinos en la Patagonia por primera vez de forma documentada, una interacción inédita que está modificando la dinámica ecológica de la costa austral de Argentina. Así lo revela un estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, que analiza el comportamiento del felino tras décadas de ausencia forzada por la intervención humana.
La investigación se desarrolló en el Parque Nacional Monte León, en la provincia de Santa Cruz, donde habita una de las mayores colonias reproductivas de pingüinos de Magallanes. Allí, los científicos observaron que la recuperación del puma como depredador terrestre ha dado lugar a una relación depredador-presa que no existía en registros históricos recientes.
Restauración ecológica y nuevas interacciones
Durante gran parte del siglo XX, la expansión de la ganadería ovina provocó una persecución sistemática del puma, considerado una amenaza para el ganado. Esa presión redujo drásticamente sus poblaciones y facilitó el asentamiento masivo de colonias de pingüinos en zonas continentales.
Con la creación de áreas protegidas y la recuperación del puma, el ecosistema comenzó a reorganizarse. Según los investigadores, los felinos encontraron en los pingüinos una fuente de alimento abundante, concentrada y estacional, lo que explica el surgimiento de esta conducta.
“Los pumas se toparon con miles de pingüinos en la colonia costera y aprovecharon esa oportunidad”, explicó el ecólogo Sebastián Donadio, uno de los autores del estudio.
Cambios en el comportamiento del puma
Para analizar esta nueva relación, el equipo científico monitoreó entre 2019 y 2023 a 14 pumas adultos mediante collares GPS. Los datos mostraron que aquellos individuos que participan en la caza de pingüinos por pumas reducen sus desplazamientos, permanecen cerca de la colonia y utilizan territorios más pequeños.
Además, los registros revelaron una densidad de pumas inusualmente alta en el parque, casi el doble de la observada en otras regiones patagónicas. Este fenómeno incrementa las interacciones entre individuos, normalmente solitarios, y sugiere una mayor tolerancia social.
¿Un riesgo para los pingüinos?
Pese a la atención que ha generado el hallazgo, los científicos descartan, por ahora, un impacto negativo grave sobre la población de pingüinos. La colonia del Parque Nacional Monte León ha mostrado estabilidad e incluso crecimiento en los últimos años.
Durante los meses en que los pingüinos migran al mar, los pumas regresan a su dieta habitual basada en guanacos y otras presas terrestres, cuya población también se mantiene estable.
Los autores advierten que la restauración ambiental no implica regresar exactamente al estado previo a la intervención humana. La coexistencia entre pumas y pingüinos en la Patagonia refleja cómo los ecosistemas actuales generan interacciones nuevas e imprevisibles.

Para comentar, debes estar registradoPor favor, inicia sesión